Estoy ahí, nuevamente, en el sueño repetido. Esta vez hay más confusión. Fuera de la fila gente corre hacia todas partes atemorizada. Hay humo y basura en grandes pilas amontonada sobre las aceras, también breves explosiones aquí y allá, sobre la carretera. Un gran contingente de autos y gente se ve venir desde la lejanía, a decenas de metros de donde estamos. De un enorme camión negro al centro del contingente emerge la voz monocorde de una propaganda. Desde donde estoy no alcanzo a distinguir las palabras del mensaje que se repite mecánicamente a través de los altavoces sujetos al camión, solo sé que algo se dice, es una propaganda. Otros autos también negros anteceden y siguen al camión de los altavoces. Cientos de hombres uniformados en camisas y pantalones negros y ostentando armas aparatosas protegen el convoy de autos que avanza lentamente. Por las ventanillas oscurecidas y a penas abiertas del camíón salen volando por el aire montones de papeles blancos impresos con un nombre y una fotografía. Van cayendo sobre las aceras grises inundándolas a los pies de los traunséuntes que las miran con indiferencia. Nadie los recoge, nadie lee el nombre escrito con letras grandes y rojas, nadie tampoco repara en el rostro de sonrisa impostada de la fotografía. Es el mismo rostro que aparece en grandes carteles pegados a los costados del camión y los numerosos autos que conforman el convoy: es un hombre, cabello artificialmente rubio, perfectamente recortado, mirada irónica, sonrisa congelada. Debajo de la fotografía se leen en gruesas letras rojas estas palabras: VOTE AHORA Urrutia.
Cuando el camión finalmente se acerca al sitio desde donde observo la ecena puedo distinguir el mensaje que emite sin pausa el altavoz: -Vote ahora por Urrutia para alcalde, él garantiza que se abrirán nueve casetas más de muerte voluntaria en el resto de la ciudad. Vote ahora, ANTES DE MORIR.
5 comentarios:
Reitero, escribes extraordinariamente. Sin embargo, NO VOTO por Urrutia, VOTO POR LA VIDA
Mattori, que chida sorpresa encontrar tus escritos.
Vendre por mas.
orales. está super fino, la bronca es que desde el título me adelantaste el fina y yo soy de esos que disfrutan de cada vez que me hacen "buuuu!" y brinco.
pero es la onda onda.
doctora p: gracias, yo sigo teniendo mis reservas sobre cualquier tipo de elecciones
chilangelina: gracias también, te estaré esperando con más
sirako: tú también me das miedo, pero es natural, la idea de Dios siempre es temible.
El Humor negro es controvertido. Habla de una realidad, pero elimina la otra posibilidad...
Publicar un comentario